Hermanas, acogidos y voluntarios más cercanos de la Casa de Granada, han podido vivir la Semana Grande del cristiano con devoción, y al mismo tiempo, con cercanía. Los oficios han estado presididos por el P. Rafael, Misionero Comboniano, que no escatimó ni tiempo ni ilusiones en preparar cada detalle. este año pudieron contar en la casa con proyecciones de video que ilustraban y enriquecían la liturgia en momentos significativos.

Apoteósico fue el final de la Vigilia Pascual, en donde se caían los cimientos cantando con tanta alegría por la Resurrección de Cristo. Y después se celebró en familia con los dulces típicos de estas fechas.