Durante la Eucaristía de la Inmaculada, celebramos con gozo la Renovación de Votos de dos hermanas junioras, Julia y Carmen Rosa, en la Casa de Bilbao. Presidida por "Iñaki", misionero claretiano, y concelebrada por el P. Josu, la Misa estuvo llena de alegría y sorpresas para las dos jóvenes. Iñaki, al que conocemos desde que era novicio, cantó en varias ocasiones oraciones al ritmo andino del charanguito. El coro, acompañó también y las hermanas fueron sorprendidas con cantos de su tierra. En un cruce de culturas, por primera vez en la Institución, renovaban dos hermanas de dos continentes distintos, Julia, del Congo, y Carmen Rosa, de Bolivia.

Desde hace tiempo, los acogidos de la Casa de Bilbao vienen realizando fisioterapia y rehabilitación conforme a sus necesidades. La mayoría acude a rehabilitación cada mañana, y además del ejercicio físico comparten juntos los compañeros un rato agradable y de entretenimiento.

Durante las fiestas de la patrona, Ntra. Sra. de Begoña, los acogidos de la Casa de Bilbao pudieron disfrutar de una salida al recinto ferial.

Bea Cabello, es otra de los jóvenes que han colaborado en el campo de trabajo de la Casa de Bilbao, y que también participó en la peregrinación a Lourdes el año pasado ayudando como voluntaria. Bea conoce la Institución desde pequeña y colabora con ella continuamente. Este es su testimonio: "Salíamos el miércoles 19 de casa con las maletas llenas de materiales, juegos, ropa y de lo más importante la ilusión por conocer a toda la gente de Bilbao, por sorprendernos, emocionarnos y disfrutar de cada minuto en la casa.

Pilar Dorado es una joven madrileña, que participó en la Peregrinación a Lourdes con motivo del Aniversario de la Madre. Nos cuenta su testimonio de este verano en la Casa de Bilbao, en el campo de trabajo: “Hace poco que he vuelto de lo que puedo decir, una de las mejores experiencias de mi vida. Algo que empezó como una locura de tres chicos que se acababan de conocer, que llevó consigo un gran esfuerzo y trabajo para conseguir que todo saliese como estaba planeado, bueno salió incluso mejor de lo habíamos pensado. Al principio yo iba con un montón de nervios por saber cómo iba a ser todo aquello y a qué nos íbamos a enfrentar, pero en poco tiempo empezamos a congeniar entre los nueve locos que nos juntamos y todavía más con aquellos enfermos que tanto nos han regalado.