ibarrecolandaA finales de 1946, por medio del párroco de Deusto, encuentran un chalé de 3 pisos, garaje...la Finca está en buenas condiciones de conservación. Desocupado el chalé el 8 de diciembre de 1948, comienzan enseguida las obras, con el fin de dejarla en condiciones higiénicas y prácticas, para ingresar en ella a los enfermos. El 31 de agosto, se recibió la licencia para tener la capilla semi-pública.

Llenos de Fe, Esperanza y Caridad hacia aquellos enfermos que esperaban con ilusión la Casa del Sagrado Corazón, ya podíamos empezar a trabajar con la finalidad aliviar el dolor y el abandono de los miembros necesitados, junto con el cultivo y el cuidado de sus almas, siendo así un tesoro de bendición en beneficio suyo y de la Iglesia Universal.

Fue tarea difícil encontrar una casa que reuniese las condiciones necesarias para tener toda clase de enfermos, incluidos los tuberculosos abiertos (desahuciados), tan temidos por aquella época. A fuerza de oraciones y sacrificios, a finales de 1946, por medio del párroco de Deusto, encuentran un chalé de 3 pisos, garaje, casa de jardinero, con bastante huerta y en venta.

Rosario y Teresa visitan la Finca. Está en buenas condiciones de conservación.

Desocupado el chalé el 8 de diciembre de 1948, comienzan, enseguida, las obras, con el fin de dejarla en condiciones higiénicas y prácticas, para ingresar en ella a los enfermos.

El 31 de agosto, se recibió la licencia para tener la capilla semi-pública. Al día siguiente, el  P. Arístegui, sj celebró la primera Misa en la Capilla, dándole gracias a Dios por todos los beneficios recibidos y dejando reservado el Santísimo Sacramento.

Llenos de Fe, Esperanza y Caridad, hacia aquellos enfermos que esperaban con ilusión la Casa del Sagrado Corazón, ya podíamos empezar a trabajar.

Va a comenzar la vida activa en la casa, que tendrá como finalidad aliviar el dolor y el abandono de los miembros necesitados, junto con el cultivo y el cuidado de sus almas, siendo así un tesoro de bendición en beneficio suyo y de la Iglesia Universal.

“¡VIVIR DE LA PROVIDENCIA, SIN PEDIR,…TENDRÍA QUE TRATARSE DE UN MILAGRO CONTINUO…!”, me aseguró un sacerdote muy santo. “Es una locura, es como tentar a la DIVINA PROVIDENCIA”,me comentó.

Pues bien, aquí tenemos este primer milagro: LA CASA DE IBARRECOLANDA, dispuesta a recoger a cuantos enfermos y necesitados llamen a la puerta del Sagrado Corazón, que rico en misericordia no se dejará ganar en generosidad a los que en Él confían plenamente.

Aún no había llegado su hora y la casa del Sagrado Corazón abre sus puertas a la primera llamada y recibe con alegría al “primer pequeñuelo” del Señor, que se encontraba en gran necesidad. Era una tuberculosa pulmonar, viuda y con un hijo retrasado, recae y se encuentra de nuevo sola, enferma y en la calle.